7 Actividades con infancia #2: Actividad Física

En la etapa infantil la actividad física es primordial y básicamente consiste en jugar, comenzar a practicar algún deporte y conocer y relacionarse con el entorno.

Con el inicio de la etapa escolar también comienzan a trabajarlo en el centro educativo, siendo una de las principales actividades. Por otro lado, las propuestas extraescolares en su mayoría tienen relación con el movimiento y los deportes y predeportes.

La práctica de actividad física ayuda:

  • A desarrollar de manera sana el aparato locomotor.
  • Al desarrollo óptimo del sistema cardiovascular (corazón y pulmones).
  • Al aprendizaje del control del sistema neuromuscular (coordinación y control de los movimientos).
  • Al mantenimiento de un peso corporal saludable.
  • A fomentar la autoestima, autoconfianza, la integración e interacción social.
  • A mejorar el rendimiento escolar.

Ya desde el nacimiento es vital estimular la actividad física, a través de juegos supervisados, en un entorno seguro.

A partir del momento en que una niña o un niño empieza a caminar, es recomendable que permanezcan activas/os durante al menos 3 horas al día. Momentos repartidos a lo largo del día, con diferentes actividades e intensidades.

Algunos ejemplos:

  • Pasear.
  • Montar en bicicleta.
  • Patinar /monopatín.
  • Jugar en el parque (columpios, tobogán, escalada…).
  • Recoger juguetes (sí 🙂 , esto también es ejercicio además de una responsabilidad).
  • Juegos tradicionales (pilla-pilla, la carretilla, el caballito, la comba…).
  • Deportes varios (baloncesto, bádminton, natación, gimnasia rítmica, fútbol…).
  • Actividades de relajación (yoga infantil, mindfuless…).

Desarrollo de una actividad a modo de ejemplo:

“PASEAR POR EL ENTORNO”

Materiales:

  • Ropa cómoda.
  • Calzado cómodo y con buena sujeción (en caso de lluvia que sea impermeable).
  • Agua y algún tentempié saludable.
  • Una bolsa de tela, un cestito, cubo… que tengamos en casa (opcional).

Desarrollo:

La actividad es tremendamente sencilla. Consiste en dar un paseo, si este puede ser por un entorno natural mucho mejor, el contacto con la naturaleza sabemos por evidencias científicas que es reparador y tienen múltiples beneficios. Ahora bien, si esto no es posible, no dejemos de pasear, aunque sea en un entorno más urbano, seguro que encontramos algún rincón agradable y acogedor.

Para que el paseo sea más ameno podemos plantear hacer una pequeña gymkana, dependiendo de la estación del año podemos recoger hojas, flores… (dejar claro que no las arrancamos, sólo cogeremos las que estén caídas en el suelo).

Adaptaremos la actividad a la edad. Si son muy peques las instrucciones simplemente pueden ser: recoger 5 palitos, encontrar una hoja de árbol muy grande, buscar margaritas, encontrar una mariposa, etc.  Cuanta más edad se puede ir añadiendo complicación, determinando la especie del árbol o planta que tienen que encontrar, que tengan que adivinar si es de hoja caduca o perenne, tipo de climas que existen, etc.

Al final del juego recomendamos dejar en el lugar las plantas y hojas recogidas, pero si queremos hacer un cuaderno de campo, y continuar así la actividad en casa, podemos llevarnos algunas muestras (de nuevo recordamos que no arrancamos). De esta manera en casa, podríamos alargar el desarrollo de la actividad varios días más (dejando secar las hojas entre páginas de libros, hacer un cuadro con ellas, marca páginas, o confeccionar un libro detallando cada hoja, árbol, características, etc.).

Si todo esto lo acompañamos de una buena compañía, se convertirá en un bonito recuerdo.

NOTA: Buscar un rincón mágico y acabar con un cuento relacionado con la temática será un gran colofón.

¡Ánimo y a disfrutar!